Comenzar el día
Levantarse, asearse, cambiarse y prepararse para el día, con asistencia cuando se necesita.
Desayunar
El desayuno se prepara en la residencia, con pan casero y alternativas alimentarias para quienes las necesitan.
Activarse durante la mañana
Durante la mañana, las propuestas de actividad física y estimulación cognitiva invitan al movimiento y la participación.
Prepararse y almorzar
Higiene de manos y asistencia personal según necesidad, antes de compartir el almuerzo elaborado en el lugar.
Descansar
Después del almuerzo hay un momento de descanso. Cada persona puede tener distintas preferencias para descansar.
Merendar
La merienda o el té acompañan la tarde, con preparaciones adecuadas cuando hacen falta.
Disfrutar del tiempo libre
El jardín cuando el clima acompaña, las visitas y las posibles salidas con familiares o paseos acompañados son algunas de las opciones.
Continuar con las propuestas
La jornada incluye otra instancia de actividad física y fortalecimiento. Las propuestas cognitivas también forman parte de la tarde.
Cenar y cerrar el día
Después de cenar, algunas personas miran televisión un rato antes del descanso nocturno.